La Cofradía de Pescadores de Sanlúcar de Barrameda continua con el desarrollo del proyecto “Estudio para la elaboración de un Plan de Gestión Integral de la pesquería del cerco en el Golfo de Cádiz», financiado por el Programa Pleamar de Fundación Biodiversidad, Ministerio para la Transición Ecológica en el marco del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca.

En esta fase del proyecto está finalizando la etapa de caracterización de la pesquería y se inician los trabajos de identificación de los factores que influyen en la sostenibilidad de la pesquería.

En concreto en el mes de mayo se trabaja en la búsqueda de información además de la planificación de las siguientes tareas al tiempo que se hace un especial seguimiento de la evolución de la pesquería.

Este proyecto coincide con una nueva campaña del cerco negativa en resultados y que pone de manifiesto que esta pesquería precisa de especial atención. Todo ello ha desembocado en la publicación de algunos puertos de comunicados, unos en contra de otros, lo que pone de manifiesto la mala situación o el bajo nivel de acuerdo que hay en esta pesquería, y por tanto, la búsqueda de soluciones.

De hecho, el pasado 24 de mayo ha tenido lugar en Cádiz una nueva reunión de todo el sector del cerco con los representantes de la Administración Pesquera andaluza y del Ministerio que ostenta las competencias. A esta reunión además acudieron personal de las dependencias del Ministerio en Cádiz y Huelva, así como otras personas implicadas directa o indirectamente en la gestión de la pesquería.

En la reunión se puso de manifiesto los principales problemas y desavenencias del sector y especialmente en lo relacionado a los problemas de exceso de oferta(capturas) y los bajos precios del boquerón en las lonjas, lo que pone de manifiesto nuevamente el problema de la comercialización como uno de los grandes pilares de la evolución de esta pesquería y sobre los que el proyecto debe trabajar.

Este mes de mayo además coincide con la apertura de la pesquería de la sardina el pasado 1 de mayo, sobre la base de un reparto de las posibilidades de pesca por barco y con un reparto que nuevamente aplica los criterios utilizados en el caso del boquerón.